Esta fue una maravillosa Navidad, llena de tempera, mi sobrinito se puso a jugar con los colores verdes y rojos. Mi hermana Daniela dijo que quería ser el grinch. Fue muy divertido.
Ya mucho después de esto salió el pavo navideño. Y como todos los años le tomamos su foto.
Pero... la Navidad no solo es comer pavo, tomar chocolate, comer panetón. Es recordar que Dios nos dió un regalo único, nos envió a su hijo para nuestra salvación.
Es encontrarnos con ese pedacito de humanidad dentro de nuestros corazones, reflexionar, pedir perdón y saber perdonar.
No tuvimos regalos costosos, pero tuvimos algo invaluable, la presencia de Cristo en nuestros corazones. Y aunque sea un tema trillado, sentarnos a la mesa y rezar unidos fue lo más bonito de esta Navidad.
Deseo de todo corazón que pasen una Feliz Navidad y tengan un Próspero 2018.
Atentamente,
Nathali Cárdenas

